Más sobre mí

Mi vida es una constante de aprendizaje en un amar más y expandirme más a cada paso que doy. Compartir esos aprendizajes es mi propósito.

Mi historia en las relaciones de pareja:

Cómo pase del miedo al Amor Verdadero

Esta parcela de mi vida ha sido la que más he ocultado a los demás. Era como mi habitación cerrada con candado a la cual nadie permitía entrar pues lo que había en ella no me gustaba nada. En esa habitación había una mujer joven que se avergonzaba de su vida amorosa, que se sentía super vulnerable en ese tema, que tenía mucho miedo al relacionarse con hombres que le gustaban. Tenía miedo al rechazo, a no ser suficiente, a no gustar, a mostrarse como era (ser ella misma), a sentirse vulnerable, a no sentirse comprendida y por tanto, aunque deseaba que esos hombres se fijaran en ella a la vez huía de ellos.

 

Esa mujer veía como sus amigas tenían relaciones de pareja y ella estaba sola. Le hubiera encantado tener pareja pero no se atrevía a abrirse plenamente a ello, estaba en un Sí pero No. Y así pasaron muchos años sin tener relaciones con hombres porque esos miedos sobre todo el miedo al rechazo era enorme, así que prefería estar sola a enfrentar ese miedo. Sin embargo, a medida que fui madurando como persona a lo cual ayudo mucho mis estudios de psicología y mi trabajo de psicoterapeuta esos miedos se fueron suavizando, es decir, perdieron intensidad. Gracias a lo cual me sentía mejor conmigo misma y mis ganas de relacionarme con hombres comenzaron a ser mayores que mis miedos. Quería disfrutar de esa experiencia que todo el mundo parecía tener menos yo.

 

Fue en aquellos momentos de mi vida que aparecieron hombres en mi camino pero nunca me abría completamente con ellos, siempre estaba esa habitación entre ellos y yo. Recuerdo sentirme en las distintas relaciones que tuve que tenía que ofrecer a  en aquellos momentos que esos hombres eran unos egoístas, que no me valoraban, que no me daban el amor que yo les daba a ellos, que no me manifestaban sus ganas de estar conmigo, que no se comprometían en la relación que teníamos, que no se comunicaban a un nivel profundo, que si había un sentimiento de ellos hacia mí pero que no era suficiente pues no me sentía amada en la relación. Había siempre como un vacío y un muro que me hacía sentir lejos de ellos, siempre eran ellos los que dirigían la relación haciendo lo que querían y yo simplemente seguía el camino que marcaban, me sentía sin poder ninguno y con toda mi energía centrada en las necesidades de ellos, me sentía chiquitita,  llena de insatisfacción, y necesitada de cariño y aprobación. Al final ellos eran los que dejaban la relación y yo volvía a sentir “ese los hombres que quiero no me quieren, no soy suficiente para ellos, quieren a alguien mejor que yo”. 

Ante todo lo que sucedía en mi vida amorosa, buscaba respuestas en libros, artículos, etc. cualquier material que pudiera arrojar luz sobre lo que estaba ocurriendo. Recuerdo algo muy curioso que era que buscaba información sobre los hombres en las relaciones y qué les pasaba a ellos en un intento de explicar por qué las parejas que había tenido hacían lo que hacían. Y así estuve mucho tiempo sobre todo mientras estaba todavía en la relación, para ver cómo podría ayudar o actuar con esa persona para que la cosa cambiara. Eso me tenía ocupada casi de forma obsesiva en intentar comprenderlo a él. Lo que no me dí cuenta es que estaba olvidando el elemento más importante en una relación que era yo misma y que además, es el único elemento sobre el que tenía control.

 

Sin embargo, al seguir investigando y aprendiendo de relaciones cosa que no podía dejar de hacer como terapeuta de pareja. Esa consciencia y ese señalarme a mi misma apareció. Sabía como terapeuta de pareja que era que la clave está en uno mismo y comencé a autoanalizarme. Me di cuenta de que era yo y no ellos el problema (fue toda una revelación), que no me respetaba ni amaba a mi misma lo suficiente, que era co-dependiente (ese necesitar el bienestar de la pareja para poder estar bien una) y eso me impedía ser y expresar quién realmente era en mis relaciones por miedo al rechazo y al abandono. El darme cuenta de ello fue muy doloroso, pues era como ver todo lo que yo misma me había hecho y había permitido por esa falta de amor hacia mí. Pero al mismo tiempo fue lo que me ayudo a crecer en el amor hacia mí. 

 

 

Recuerdo estos sentimientos y comportamientos en mis primeras relaciones:

 

-Intentar impresionar a esa persona, mostrarle lo mejor de mí, agradarlo

-sentirme que no soy suficiente para él

-no sentirme valorada

-ser complaciente

-dejar a un lado mis necesidades para ocuparme de las suyas

-no expresar lo que yo deseaba sino más bien esperar que esa persona me lo diera 

-no mostrarme nunca débil 

-no expresar mis verdaderos sentimientos, me callaba

-mi atención estaba centrada en él y no en mí

-me sentía sola estando con ellos y distante como si hubiera un muro entre los dos

-sentía como si se aprovechara de mí

-la sensación de esperar algo de él que no llega

-necesitar su aprobación, que me validara como persona y pareja 

-sentirme agobiaba

-hacer cosas que no quería hacer (no poner límites)

-sentirme perdida

-ir detrás de esa persona, buscarla a pesar de que no mostraba ya interés en mí

-sensación de no ser importante en la vida de esa persona

-conformarme con poco

-no pedir nada en la relación, ese no te necesito

-no ser yo misma

-sentimientos de tristeza enormes en la relación

-dar mucho más a esa persona de lo que yo recibía

-sentía como un vacío en la relación

-no me sentía conectada a la persona sino más bien lejos de ella

 

 

 

Después pasaron años sin que tuviera pareja, y más centrada en mi trabajo hasta que de nuevo me abrí a ello. En ese momento del camino, mi crecimiento personal era mucho mayor y mi madurez también. Sin embargo, pasé del necesitar el cariño y aprobación de la pareja a no hacerlo y además, no querer una relación de pareja como la mayoría de la gente tenía, quería una relación en la que me sintiera libre y yo misma.

¿Qué ocurrió? Que atraje un hombre que me gustaba mucho pero que no quería comprometerse conmigo lo cual al principio no me importó pero al final yo sentía que quería algo más con él y él no estaba dispuesto a ello. Esa relación se terminó. Por tanto, sentimientos de no soy suficiente, no me quiere realmente, y de abandono aparecieron de nuevo.

 

Lo que no sabía en aquel momento era que mi miedo al compromiso, a perder mi libertad y a perderme en una relación estaban detrás de todo lo que estaba experimentando en esa relación. Y además, ni siquiera sabía que esos miedos procedían de mi infancia y de cómo yo había visto en mi familia el rol de mujer en pareja que no era nada agradable, pues era ese rol de mujer que se sacrifica por su pareja, lo antepone a todo e incluso a sí misma. Me dí cuenta de nuevo haciendo ese autoanálisis que ya había aprendido a hacer conmigo misma, ya estaba muy asentada en mí la sabiduría de que el tipo de relación que generaba tenía que ver conmigo. Entonces, detecté esos miedo y de dónde venían. Me libré de ellos y cuando lo hice pude entender que podía tener una relación de pareja en la que me sintiera libre y con un hombre que quisiera comprometerse conmigo. 

Pasó el tiempo de nuevo, y encontré a otro hombre que encajaba bastante bien en el tipo de hombre que yo deseaba pero al poco tiempo, noté que él no era el hombre y dejé la relación. Fue la primera vez que dejé a un hombre y lo que marcó un antes y un después en mi vida amorosa, pues por primera vez también me sentía con el derecho y la fuerza de decir NO a algo que era bueno pero no maravilloso. Pues yo no estaba dispuesta ya a no tener otra cosa que no fuera una relación maravillosa que me hiciera expandir aún más quien soy plenamente y en la que estar fuera un disfrute y enriquecimiento continuo.

Ya a esas alturas lo que deseaba no era cualquier relación de pareja sino la relación de pareja ideal para mí. Y comencé a enfocarme en cómo poder atraer hacia mí esa relación. Volví a ese autoanálisis esta vez con la última relación y además a concretar a diseñar literalmente qué es lo que yo deseaba en mi vida amorosa sin límites. Una vez gané esa claridad absoluta sobre lo que deseaba y mi interior estaba alineado con ello, fue cuestión de meses el que el que mi pareja ideal apareciera en mi vida. Y en estos momentos puedo decir que tengo la relación de pareja maravillosa que deseaba y que no hace más que ayudarme a crecer y expandir todo lo que soy aún más. Es una relación en la que crecemos juntos cada día y aprendemos el uno del otro cada día, nos sentimos agradecidos el uno del otro cada día y disfrutamos de un amor verdadero cuya base es el amor que cada uno siente hacia si mismo. 

 

El no abrir y permitir que otras personas me ayudarán a limpiar esa habitación interior por miedo a que vieran mi vulnerabilidad me costó mucho dolor,  sufrimiento a solas y además, mucho tiempo de mi vida, que podría haber invertido en ser feliz. Sólo la desesperación me hizo el tener que abrir esa puerta y doy gracias a esa desesperación pues sin ella no estaría dónde estoy hoy ni contando mi historia con el corazón abierto. Una vez que abrí la puerta de esa habitación para que otras personas pudieran ayudarme con mis miedos y debilidades, mi vida no ha hecho nada más que crecer a unos niveles que nunca pensé posibles. Por ello, quiero decirte que no esperes a no poder más, que puedes liberarte de todo aquello que bloquea que tengas una vida amorosa maravillosa y que no tienes que hacerlo sola ni perder más tiempo en relaciones que no te satisfacen ni te aportan felicidad. 

Hoy me doy cuenta de que lo más importante que hice fue el comenzar a quererme mucho más a mí misma, a priorizarme, a liberar patrones inconscientes y creencias que me limitaban, y el profundizar sobre qué es lo que de verdad deseaba fue el abono junto con el agua  que nutrió la semilla de mi relación ideal haciéndola crecer dentro de mí hasta que estuvo lista para salir a luz y florecer. Y por ello, cada día puedo recoger sus deliciosos frutos hoy. Quiero decirte que hoy en día sigo proporcionando los cuidados que requiere ese árbol ya grande de mi relación ideal  para que siga creciendo cada día más y dando mejores frutos aún.

 El encontrar a mi pareja ideal fue un proceso, un viaje de descubrimiento  y enriquecimiento interior.
Gracias a que he realizado ese proceso, sé que tu pareja ideal existe pero también sé que tienes que estar preparad@ para poder recibirla y esa preparación conlleva un viaje de conexión interior contigo para detectar qué te puede estar alejando de tener una maravillosa relación de pareja (bloqueos, heridas, y/o dependencia emocionales, patrones, creencias, etc. ), amarte más y saber qué es lo que de verdad quieres con claridad y sentirte merecedora de ello.  Tengas o no tengas pareja en la actualidad este viaje hacia tu interior te ayudará profundamente a conseguir claridad en lo que deseas de una relación de pareja  y disfrutar de cultivar esos frutos.

Por ello, estoy aquí para apoyarte y guiarte en este proceso ofrenciendote toda mi experiencia personal y profesional para que alcances lo mejor en tu vida amorosa.

Un trocito de mi evolución

Mi vida profesional y personal puede resumirse en ser más yo misma y menos lo que los demás esperaban de mí. Muchas personas piensan que priorizarse puede ser egoista y en mi familia en cierto modo se pensaba así, pero en realidad es todo lo contrario. Hoy sé que al cuidar de mí y buscar lo me hace feliz es amor hacía mí y todo lo que es amor hacía mí no es egoísmo. Pero no siempre fue así, en muchas ocasiones hice cosas por agradar a otros porque pensaba que era lo correcto. El trabajar en mi crecimiento personal y mis experiencias me ayudaron a sentir que sólo cuando nos damos amor a nosotros mismos, estamos abiertos a recibirlo de otros y darlo a los demás. 

Con el tiempo, me di cuenta de que mi misión era ser yo misma. No tengo que ser lo que espera nadie de mí, sólo lo que yo quiero ser y eso está bien porque es el verdadero amor.

 

En general, se nos educa para ser lo que se supone que debemos ser, comportarnos como se supone que nos tenemos que comportar y a compararnos con los demás. Pero no nos han enseñado a expresarnos plenamente siendo como somos, a ser felices siendo nosotros mismos, a conocernos más para descubrir las maravillosas cosas que tenemos que ofrecer y que están en nosotros. Hemos reprimido y rechazado tanto lo que somos que nos sentimos a veces perdidas.

 

Todo lo que te hace feliz, te llena de energía, te hace querer pasarte horas y horas que te parecen minutos, te hace sentirte bien, relajado, eso eres tú. Lo demás no. Darte cuenta de ello es un aprendizaje. 

 

“Aceptarme tal y como soy y sentir que está bien ser yo misma

y priorizarme a pesar de lo que opinen los demás

ha sido el mayor enriquecimiento de mi vida"

 

Una vez de adolescente escribí “¿Cómo puede uno echar de menos algo que no se ha tenido?” y ahora sé la respuesta…porque sí lo has tenido. Cuando nacemos tenemos todo el amor del mundo por nosotros, somos felices y confiados. Ha sido el tipo de educación que hemos recibido la que nos ha alejado de nosotros,  de ese amor profundo que sentíamos y con ello, nos ha alejado de nosotros, nos ha desconectado de nuestra luz interior. Recuperarla es un proceso maravilloso, el darte cuenta de que mereces amor y puedo decirte por experiencia que es la sensación más estupenda del mundo. Es ese sentirte amada profunda e incondicionalmente.

 

He estado mucho tiempo queriendo pasar desapercibida  porque me consideraba diferente a los demás y tenía miedo de las opiniones de la gente sobre mí. Eso era un patrón que había adquirido de que brillar o ser yo misma no era aceptado, por tanto, me escondía. Mi vida siempre me ha llevado a crecer y crecer casi sin descanso para brillar mi luz y mostrarla no con miedo sino con amor para mostrar a otras personas que ellas pueden también brillar desde el amor, y ver que es posible tener una vida amorosa maravillosa, ser una misma y vivir feliz.

 

 

“El amor, la libertad y la felicidad es lo que me mueve y me

dirige hacia lo que hago tanto en mi vida personal

como en mi vida profesional. Creo que esos tres pilares son básicos 

en la vida de cualquier persona para

poder ser ella misma y vivir una vida maravillosa.

Hacer que las mujeres conecten

con esos pilares es mi propósito"

Gracias a la crisis económica del país perdí mi empleo como psicoterapeuta y comencé la aventura de crear mi propio gabinete que poco a poco se fue estableciendo.  Gracias a mis crisis personales en temas de pareja conseguí saber qué quería, qué no quería, tomar consciencia y superar mis miedos con respecto a tener una relación de pareja, todo lo cual me llevo a conseguir la maravillosa relación que tengo hoy con una persona estupenda que es mi pareja ideal . Y gracias a mi propia crisis personal basada en mi miedo al éxito conseguí encontrar dentro de mí la confianza que necesitaba para  crear una vida maravillosa no sólo a nivel personal sino también a nivel profesional como nunca pensé que podría tener. Cuando sabes sacar provecho de las crisis posibilidades maravillosan se abren ante ti.

Mi crisis personal me llevó a conectar más que nunca conmigo y mi verdadero propósito en esta vida, guiar a las mujeres hacia el verdadero amor, pero no lo hice sola. El reconocer que necesitaba ayuda no fue nada fácil para mí, ya que siempre he estado acostumbrada a hacerlo toda sola, pensaba que yo podía solucionar todo lo que me surgiera y que pedir ayuda era reconocer mi debilidad pero nada más lejos de la realidad.

 

Dar ese primer paso tampoco fue fácil casi me ví obligada a ello por desesperación ya que no sabía que más hacer  y me sentía perdida, no comprendida y sin apoyo. Mi búsqueda me pusó a Chöe Rain en el camino. Realizar ese primer contacto con ella fue lo mejor que hice en mi vida y decidir realizar un trabajo de desarrollo personal y espiritual a distancia vía online (algo que nunca había hecho ni experimentado y además,  había tenido prejuicios sobre ello como que no sería igual que un trabajo cara a cara) fue el paso decisivo que fomentó el desarrollo de las raíces de la confianza en mí y abrió el camino a otras formas de profundizar y formarme en conexión interior y espiritual como mi formación en yoga y meditación. A partir de lo cual el árbol de mi vida no ha hecho más que crecer, florecer  y dar frutos gracias a los cuidados diarios que he ido implantando en mi vida. Ahora es un árbol hermoso y bello que me hace sonreír cada día. Además, este crecimiento personal y espiritual se manifestó en un crecimiento y evolución profesional gracias al cual mi forma de trabajar cambio completamente. Pase de ser una psicoterapeuta que se sentía con el peso de la responsabilidad por el cambio de sus clientes, que les daba todo y más,  no ponía a penas límites, necesitaba la aprobación de sus clientes y no se sentía valorada. A ser una mentora en Amor Verdadero, que sabe y les hace saber a las personas que vienen a ella que ellas son las responsables de su cambio, que la clave a lo que les ocurre está en su interior y que ofrece su apoyo desde el amor verdadero hacia ellos, pone límites, se siente segura de lo que hace y cómo lo hace, y siente su trabajo como su propósito vital y espiritual. En resumen, pase de trabajar con miedo a trabajar con amor.

 

Todo este cambio en mi forma de trabajo me llevo a mi sueño, trabajar para VIVIR y EXPRESAR QUIEN SOY desde el Amor Verdadero el cual tiene esencia espiritual, y no vivir para trabajar pretendiendo ser lo que los demás esperan que sea, trabajar desde la obligación o lo que marca la sociedad. Por ello, sé que tú eres la que conoce lo que es mejor para ti, simplemente necesitas ese trabajo de conexión y escucha hacia dentro, hacia esa gran sabiduría que habita en tu interior para ganar seguridad y confianza en tu vida. Así vivirás desde tu corazón, desde tu esencia y todo será mucho más agradable.

“La felicidad no consiste en encontrar nuevas tierras sino en ver con otros ojos”.
 Marcel Proust

Ahora trabajo desde un enfoque totalmente distinto, soy maestra y alumna en Amor Verdadero y fundamentalmente trabajo online con mujeres. Mi propósito es incrementar el nivel de consciencia de aquellas mujeres que ya están buscando y ahnelan saber: qué es el Amor Verdadero, cómo conectar en su interior con él y cómo poder atraerlo a su vida. Es un trabajo que aborda este tema desde la parte espiritual maravillosa que todos tenemos dentro de notrosos. Esa parte siempre es la que nos empuja a expandirnos y crecer más; la que nos susurra mereces ser feliz; la que nos recuerda que hemos venido aquí a vivir con propósito y pasión. Es un trabajo que facilita el autoconocimiento y autoconsciencia en la persona haciéndola evolucionar hacia el Amor Verdadero como un estilo de vida.

Mi camino evolución profesional en el desarrollo personal:

de la psicología a las terapias alternativas y la espiritualidad 

Licenciada en Psicología

Universidad de Sevilla

Máster en Psicoterapia Sistémica Relacional

Universidad de Sevilla

Supervisión y Formación en AVAPSI

Donosti, País Vasco

Diploma de Estudios Avanzados (DEA)

con el trabajo de investigación "El abandono terpéutico desde el punto de vista del terapeuta: Una teoría fundamentada"

Universidad de Sevilla

Formación en Terapia Energética, Reiki nivel I y II 

Acreditada por la Federación UNIReiki

Técnicas de Liberación Emocional (EFT) nivel I y II

Formación avalada por la Asociación Hispana de EFT (AHEFT)

Máster en Psicoterapia e Hipnosis Ericksoniana

Instituto Milton Erickson de Madrid

Instructora de Yoga Hatha Y Meditación

Por el Instituto Europeo de Yoga, acreditada por la AEPPEY

Instructora de Yoga kundalini, nivel I

AEKY, Asociación Española de kundalini Yoga

Un toque íntimo y personal...

 

Mi mayor habilidad es el saber conectar con las personas corazón con corazón y ver su belleza.

 

Me encanta todo lo creativo (dibujar, escribir, hacer fotos,…)

 

Soy una máquina de generar opciones diferentes.

 

Mi compromiso diario: serme fiel a mi misma y que mi vida sea una expresión de lo que verdaderamente soy.

 

La constancia es una de mis mejores cualidades.

 

La sinceridad y la claridad son parte de mi forma de ser.

 

Amo el yoga como estilo de vida y me apasiona el kundalini.

 

Adoro relajarme simplemente observando lo que me rodea sin hacer nada más y si puede ser en el mar, que me encanta, mejor que mejor.

 

Mi elemento favorito es el agua por su versatilidad que muestra para mí una gran sabiduría, de ahí, mi pasión por el mar y los baños árabes.

 

Mi nombre espiritual Dalprem Kaur que significa la princesa que lleva el amor a la gente. Ese es mi propósito espiritual.

 

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