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¿Estás utilizando tu relación para no hacerte cargo de tu propia vida?

Actualizado: 13 de oct de 2020


Algo muy importante que suele pasar desapercibido es el motivo por el cual estamos implicados de la forma en que lo estamos en una relación. Muchas veces esa implicación procede de un patrón afectivo inconsciente adquirido en nuestra infancia -si me lees habitualmente esta información ya lo conoces- .


La forma de implicación a la que me refiero en esta ocasión es aquella en la cual pones a la persona por delante de ti mismo/a, estás absolutamente centrado/a en lo que esa persona siente, en sus necesidades, en hacerla feliz, en cómo lo que haces puede afectarle, etc. Al estar tan centrado/a en ella, no lo estás en ti, y por tanto, esa relación no te hace feliz, ni te ayuda a expandir todo lo que eres plenamente. No puedes expandirte precisamente porque todo el espacio en tu vida lo ocupa o gira en torno a esa persona. ¿Te suena? Si es asi, no te preocupes no eres la única persona con este patrón y puedes liberarte de él -si quieres y te pones a ello-. Y lo más importante es comenzar a tomar consciencia. Sólo esa consciencia podrá abrir poco a poco o rápidamente en funcion de tu nivel de preparación interior la puerta a tu yo escondido y muchas veces lleno de miedos que no sabe muy bien cómo ponerse en primer lugar en su propia vida. Además, si eres mujer este patrón es uno de los que solemos tener arraigados como mujeres, yo también lo he tenido, y es que por desgracia nuestras madres, abuela, bisabuelas, etc. por sus circunstancias sociales y culturales vivían por y para sus parejas e hijos, esa era su función cuidar a su familia. Y esa forma de actuar nos la han transmitido también muchas veces tanto de forma consciente como inconsciente.

¿Quieres saber si tienes activo este patrón? Te voy a invitar a realizar este tipo de test para incrementar esa consciencia en ti. Se sincera/o contigo misma/o. Lee cada frase y reflexiona sobre si se aplica a ti ahora o si se ha aplicado en tu pasado.

  • Si cuido de mí antes que del otro, me siento mal o egoísta.

  • En mi relación de pareja antepongo las necesidades del otro a las mías.

  • Desde que tengo pareja no tengo hobbies ni hago lo que me gusta, me centro más en lo que mi pareja desea.

  • Entre mis relaciones no suele haber mucho espacio, termino una y al poco tiempo ya tengo otra.

  • Las relaciones que tengo me exigen mucho tiempo, y no tengo tiempo para mí.

  • Hay muchos aspectos de mi vida que no fluyen como me gustaría.

  • Tengo sueños y proyectos desde hace tiempo que no termino de realizar o de terminar.

  • Cuando tengo pareja, suelo olvidarme de mí y lo que yo quiero o necesito (también me ocurre con mis hijos u otras personas importantes para mí).

  • Me implico mucho en una relación de forma bastante rápida.

  • No disfruto pasando tiempo conmigo a solas y prefiero estar con otras personas.

  • Cuando estoy haciendo algo para mí me distraigo bastante con el teléfono, recados , cosas insignificantes, lo que me piden o necesitan personas, etc.no sé poner límites.

  • Me es mucho más fácil motivar a los demás para que solucionen sus problemas que motivarme a mí misma para solucionar los míos.

  • El bienestar de los demás es más importante para mí que mi propio bienestar.

  • Cuando miro a mi propia vida no me siento pleno/a y regreso rápidamente a centrar mi atención en mis relaciones, eso me da un propósito.

Si has respondido a una o varias de estas frases con un -sí, me ocurre-, es bastante probable que estés sin darte cuenta utilizando tus relaciones como forma de evitar tener que afrontar tu propia vida y lo que deseas de verdad en ella. Puede que sientas que estás amando mucho a la otra persona y lo que estás haciendo es evitar amarte a ti mismo/a y no priorizarte, ni hacerte cargo de tu propia vida y lo que tú necesitas o deseas. Pues si lo que haces es centrar toda tu energía en otra persona, ya sea pareja , hijos u otros para que estén bien o felices no te queda tiempo para ti, y ni puedes satisfacer tus propia